La empresa pone a su disposición nuestro servicio para que la ceremonia sea un acto íntimo.

El punto de partida será cerca de la desembocadura del río Ebro, donde está ubicada nuestra empresa,  con un catamarán de 10 metros de eslora y una capacidad para 12 personas  navegaremos hacia el mar hasta alcanzar como mínimo las tres millas de la costa.  Una vez llegados al punto elegido, se procederá a realizar la ceremonia. Se comenzará a esparcir las cenizas poco a poco, o bien arrojando la urna, que será biodegradable. Se podrán echar al mar pétalos de flores, o flores separados de los tallos, no coronas o flores con tallo.

Las salidas  se realizan todos los días del año con luz de día,  según las previsiones meteorológicas diarias. En caso de aplazamiento por mal tiempo se propondrá otra fecha.

 

Según los antropólogos, en los países mediterráneos, la incineración y el vertido de las cenizas al mar, junto con objetos personales de la persona difunta, formaron parte de una tradición que se remonta a más de 3.500 años de antigüedad.

Los requisitos legales para tirar cenizas al mar son:

  • Comunicarlo a la autoridad marítima, incluyendo día y hora prevista.
  • El barco ha de ser de lista 6ª y haber solicitado permiso previo en Capitanía.    La distancia mínima para echar las cenizas en el mar es a un mínimo de 3 millas de la costa.
  • En caso de arrojar también la urna, ésta ha de ser obligatoriamente biodegradable.
  • No se podrán echar al mar coronas o flores con tallo, solamente pétalos de flores, o flores separados de los tallos, cumpliendo así la legalidad impuesta por el mencionado Convenio Marpol.